La movilidad social se refiere a los cambios en las posiciones en la estructura socioeconómica de los miembros de una sociedad. Una sociedad móvil es aquella donde existe igualdad de oportunidades. Dicha igualdad permite a cada individuo definir, desarrollar y alcanzar la posición laboral y la calidad de vida deseadas. En tal sociedad, la recompensa obtenida depende del talento y el esfuerzo de cada persona, y no de la posición socioeconómica del hogar de origen (Huerta y Vélez, basada en Nunn, 2008, y Sppaij, 2009).






