La colocación de esta primera piedra, más que un principio, es casi un final. Es la culminación de años de estudio para definir objetivos y estructuras de operación de la Universidad de las Américas, para encontrar una localización adecuada, para proyectar y diseñar los edificios, para reclutar el personal docente apropiado. Esta primera piedra es sólo el inicio de la obra visible, del esqueleto de la nueva Universidad de las Américas.