Confieso que la elección del tema para esta plática no fue tarea fácil. Hablar, como lo he hecho en otras partes del país, de la responsabilidad del empresario frente a la comunidad resultaría casi ocioso aquí en Monterrey, donde sus hombres de negocios han realizado una obra de alcances monumentales. Platicar acerca de las ventajas del sistema económico en que vivimos tampoco tendría caso en una zona que ya empieza a paladear sus frutos. Al observar los esfuerzos que ustedes los regiomontanos han venido realizando en materia de educación y de salubridad, con toda claridad se evidencia la prioridad tan elevada que le han asignado a estos problemas. Monterrey y sus habitantes, en fin, siguen a la vanguardia en muchos aspectos nacionales de importancia vital. Señores, brindo porque así siga siendo en el futuro.