Agradezco también mucho a los Consejeros que vinieron de México y a los de Puebla por este inmerecido homenaje. No crean que es por modestia, podría decir como el Presidente Echeverría: no soy modesto ni arrogante, sino todo lo contrario; pero no lo he sido en el Patronato de la Fundación Mary Street Jenkins.
No hay un voto de calidad, el presidente actúa únicamente como moderador, si hay un solo patrono que se oponga a una decisión, ésta no va adelante. En cierta ocasión, por ejemplo, yo propuse dar un donativo a la Escuela Libre de Derecho de México, que me parecía muy importante; era, si mal no recuerdo, de 40 mil dólares.
Mi querido abogado, señor licenciado Nicolás Vázquez, se opuso y el asunto no fue adelante; lo di de mi propia bolsa porque me parecía razonable, entonces, siempre he dicho que en la Fundación no habrá nada que sea forzado. La única ventaja que he tenido en este asunto es que los patrones y yo hemos ido siempre de acuerdo; cuando alguien no está de acuerdo, no va adelante un proyecto.