La empresa es una organización diseñada para obtener utilidades, y éstas proporcionan la pauta principal para juzgar su comportamiento. Los criterios sociales de desempeño del sistema empresarial se refieren comúnmente a la calidad de los productos, al ritmo del desenvolvimiento y a las tendencias de los precios. Estos criterios, sin embargo, proporcionan elementos para juzgar las bondades del régimen de utilidades. Aceptado éste, los niveles de utilidades constituyen la prueba fundamental del comportamiento de cada empresa.