Semblanza biográfica de Manuel Espinosa Yglesias

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Manuel Espinosa Yglesias nació en la ciudad de Puebla el 9 de mayo de 1909. Su padre muere cuando él tenía 20 años y desde entonces toma las riendas de los negocios familiares que comprenden 5 salas de cine en los estados de Puebla y Tlaxcala.

A los 30 años de edad, Manuel Espinosa Yglesias se asocia con Guillermo Jenkins para formar una empresa de exhibición cinematográfica que con el tiempo adquiere el control de la Compañía Operadora de Teatros, COTSA, la cual llega a abarcar prácticamente todo el territorio nacional. Don Manuel fue su Gerente General hasta 1960.

En 1950, Manuel Espinosa Yglesias ingresa al Consejo de Administración del Banco de Comercio como consejero sustituto. En 1955 adquiere, de Guillermo Jenkins, mediante el intercambio de una parte importante de sus intereses en la industria cinematográfica, el 51% de las acciones de este Banco y se convierte en su accionista mayoritario. En 1959 es nombrado director general de la institución.

Una de sus primeras acciones como director es afiliar a 23 bancos de la República para constituir el Sistema Bancos de Comercio. En 1957 Manuel Espinosa Yglesias decide establecer la Financiera, la Sociedad Hipotecaria, la Inmobiliaria y la Aseguradora Bancomer como instituciones hermanas del Banco de Comercio (ya para entonces Bancomer) independientes pero haciendo funciones de banca múltiple, como lo permitía la ley en aquel tiempo. Con los años el Sistema Bancos de Comercio llega a cubrir todo el país a través de sus bancos afiliados convirtiéndose en el banco más importante de México y, tiempo después, de América Latina.

Don Manuel Espinosa Yglesias fue uno de los empresarios más prominentes y con mayor autoridad moral del país en la segunda mitad del siglo XX. Transitó como empresario de una industria pujante, como lo era la cinematográfica a mediados del siglo XX, a una empresa bancaria de impacto nacional. Esto ocasionó que la visión de negocios a nivel macroeconómico que tenía, pronto se convirtiera en una visión de negocios de alcances macroeconómicos y, más adelante, en una visión de Estado.

Manuel Espinosa Yglesias consideraba que el bienestar de los mexicanos se lograría a través de la generación de empleo para lo cual era indispensable incrementar la inversión productiva. Pensaba que esto implicaba dos prerrequisitos: la estabilidad de precios y un monto atractivo de utilidades para los accionistas. Para él, las utilidades debían reinvertirse en su mayoría para generar más inversión y más crecimiento económico. En los años 60 acuñó la frase “es preferible tener socios que acreedores” en el sentido de que era mejor para México tener socios a través de la inversión extranjera que acreedores mediante el endeudamiento externo.

El pensamiento de Manuel Espinosa Yglesias era liberal con un profundo sentido social que abarcaba desde los derechos y prerrogativas de la mujer, mucho antes de que estuvieran en boga, hasta la convicción de que el ser humano debe desarrollar todas sus facetas.

Don Manuel Espinosa Yglesias fue presidente de la Asociación de Banqueros de México en dos ocasiones. Tanto en su calidad de Presidente de los banqueros, como en la de Director General de Bancomer y como ciudadano común, usó la palestra en múltiples foros académicos, profesionales, de clubes de servicio y de la prensa en general (discursos) para promover sus ideas sobre la empresa, la economía, la sociedad y los problemas fundamentales de México.

Tras la estatización de la banca realizada por el Presidente José López Portillo el primero de septiembre de 1982, no se le permitió adquirir las empresas de Bancomer que le interesaban con los Bonos de Indemnización Bancaria que le habían dado tras la estatización. Para minimizar la pérdida que había tenido, Manuel Espinosa Yglesias decidió vender todos sus intereses empresariales y se concentró en su labor filantrópica.

Cuando la banca fue reprivatizada, al inicio de los años noventa, Don Manuel intentó nuevamente comprar Bancomer asociándose con los antiguos consejeros regionales, pero no obtuvo la anuencia de las autoridades. Además, él consideraba que los bancos se estaban vendiendo a un precio muy por encima de su valor real y que ello les acarrearía problemas financieros y alta vulnerabilidad. A la postre esto resultó profético ya que casi todos los bancos mexicanos terminaron vendiéndose a extranjeros tras la crisis del peso de 1994-1995.

En 1963 Manuel Espinosa Yglesias se convirtió en el Presidente de la Fundación Mary Street Jenkins, y en 1979 estableció su propia fundación utilizando para ello su propio dinero y no los recursos de sus empresas como se acostumbra ahora, de la que se deriva la Fundación Espinosa Rugarcía, Fundación ESRU, que fundó este Centro de Estudios Espinosa Yglesias, CEEY. Como presidente de ambas fundaciones, que en su tiempo fueron las que manejaban más recursos económicos del país, Don Manuel promovió el desarrollo de instituciones educativas, de asistencia social, de salud, de rescate cultural y del desarrollo de miles de jóvenes como becarios.

Manuel Espinosa Yglesias falleció el 8 de junio de 2000 en la ciudad de México.